Castillos levantados entre montañas, ciudades imperiales atravesadas por grandes ríos, pueblos medievales, palacios, catedrales y algunos de los centros históricos más bellos del continente. Un circuito Marvel Travel por Europa Central permite descubrir en un mismo viaje lugares muy diferentes unidos por siglos de historia.
Desde Berlín hasta Cracovia, pasando por Baviera, Alsacia, Salzburgo, Viena, Budapest, Bratislava y Praga, esta ruta recorre una Europa monumental y sorprendentemente variada.
Un gran viaje por el corazón de Europa
Una de las ventajas de viajar por Centroeuropa es la posibilidad de encontrar enormes contrastes en distancias relativamente reducidas.
Alemania aporta ciudades históricas, castillos y paisajes alpinos; Austria, el legado de los Habsburgo; Hungría, la monumentalidad de Budapest; Chequia, ciudades medievales extraordinariamente conservadas; y Polonia, patrimonio, historia y memoria.
El recorrido de Europa Romántica está concebido precisamente para enlazar todos esos mundos.
Berlín: historia y modernidad
Berlín representa una magnífica puerta de entrada.
La Puerta de Brandeburgo, el Reichstag, Unter den Linden, la Isla de los Museos y los restos del Muro ayudan a comprender una ciudad que ha protagonizado algunos de los acontecimientos decisivos de la historia europea contemporánea.
Pero Berlín no vive solamente de su pasado. Es también una capital dinámica y cosmopolita que contrasta enormemente con las siguientes etapas.

Núremberg y Rothenburg: la Alemania histórica
Al avanzar hacia Baviera aparece Núremberg, con su casco antiguo, sus iglesias y el Castillo Imperial.
Después llega uno de los pueblos más conocidos de la Ruta Romántica alemana: Rothenburg ob der Tauber.
Murallas, torres, casas tradicionales y calles medievales crean una imagen muy diferente de la Alemania contemporánea que hemos encontrado en Berlín.

Alsacia y la Selva Negra
La ruta continúa hacia Estrasburgo y Colmar, dos de las grandes joyas de Alsacia.
La Catedral de Estrasburgo y el barrio de la Petite France contrastan con las pequeñas calles, canales y coloridas fachadas de Colmar.
Muy cerca nos espera además la Selva Negra, donde localidades como Gengenbach introducen en el viaje una Europa de pueblos tradicionales y paisajes verdes.

Dos castillos extraordinarios
Los castillos constituyen uno de los grandes argumentos de esta ruta.
El Castillo de Hohenzollern domina desde lo alto de una montaña el paisaje del sur de Alemania y ofrece una de las imágenes más impresionantes del recorrido.
Después llega Neuschwanstein.
Construido por Luis II de Baviera en un espectacular entorno alpino, se ha convertido en uno de los castillos más reconocibles de Europa.
Visitar ambos permite comprender perfectamente por qué este recorrido recibe el nombre de Europa Romántica.

Salzburgo y Viena: la elegancia de Austria
En Salzburgo, ciudad natal de Mozart, encontramos uno de los centros históricos más elegantes de Austria.
Su arquitectura barroca y la fortaleza de Hohensalzburg crean una magnífica introducción a un país cuyo gran protagonismo llega después con Viena.
La antigua capital imperial conserva el extraordinario legado de los Habsburgo en palacios, avenidas, iglesias y edificios monumentales.
Pasear por Viena es recorrer siglos de historia europea.
Y también merece la pena detenerse en una de sus tradicionales cafeterías, porque en Centroeuropa la cultura también se descubre sentándose alrededor de una mesa.

Budapest y el Danubio
El Danubio divide Budapest y, al mismo tiempo, constituye el elemento que da unidad a la ciudad.
A un lado encontramos Buda; al otro, Pest.
El Parlamento, el Puente de las Cadenas, el Bastión de los Pescadores y las vistas sobre el río convierten a Budapest en una de las etapas más espectaculares del recorrido.
Un crucero por el Danubio, especialmente cuando comienza a iluminarse la ciudad, puede completar la experiencia.

Praga: la gran joya de Bohemia
Praga parece construida para ser recorrida lentamente.
El Castillo, la Catedral de San Vito, Malá Strana, el Puente de Carlos, la Plaza de la Ciudad Vieja y su famoso Reloj Astronómico forman uno de los conjuntos urbanos más reconocibles de Europa.
Su arquitectura y su ambiente convierten la capital checa en una de las ciudades fundamentales de cualquier ruta por Centroeuropa.

Breslavia, Auschwitz y Cracovia
El viaje continúa hacia Polonia.
Breslavia sorprende por sus plazas, puentes e islas antes de dar paso a una de las jornadas más significativas del recorrido: la visita al Memorial y Museo de Auschwitz-Birkenau.
No es una visita turística convencional, sino un lugar de memoria relacionado con las víctimas del sistema de campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi.
Finalmente llegamos a Cracovia, antigua capital polaca y una de las ciudades históricas mejor conservadas del país.
La Plaza del Mercado, la Basílica de Santa María y la colina de Wawel ponen el broche final al recorrido.

¿Por qué hacer un circuito por Europa Central?
Porque permite unir en un mismo viaje ciudades que por separado necesitarían numerosas escapadas.
También permite comprender mejor la relación histórica entre los diferentes territorios.
Alemania, Austria, Hungría, Eslovaquia, Chequia y Polonia dejan de ser destinos independientes para convertirse en capítulos de una misma historia europea.
Europa Romántica con Viajes Marvel
Nuestro circuito de Marvel Travel “Europa Romántica: Ciudades Imperiales y Paisajes de Leyenda” recorre durante 18 días algunos de los lugares más interesantes de Europa Central.
El programa comienza en Berlín y finaliza en Cracovia, pasando por Alemania, Francia, Austria, Hungría, Eslovaquia, Chequia y Polonia.
Incluye, entre otros servicios previstos en el programa, hoteles de 3/4 estrellas en media pensión, transporte en autocar, visitas con guía local en varias de las principales ciudades y entradas a los castillos de Hohenzollern y Neuschwanstein y al Memorial de Auschwitz.
Un recorrido pensado para quienes quieren regresar de Europa con algo más que fotografías de una sola capital.